Historias de un autobús


Cam.nando al trabajo
“Si caminas triste, caminas solo. Ni siquiera la música te acompaña. Caminaba hacia la universidad pensando en mis cosas cuando de pronto alcancé ver un naipe en el suelo, coqueteando con el aire. Un seis de tréboles. Tres metros después un siete, luego un cinco… Pensé que la mano no iba a ser del todo mala, solo diamantes o corazones podrían fastidiarme. Entonces una nueva carta me alcanzó, era una reina de corazones. Esta visto que no puedo tener una buena mano con corazones.”
El rey de corazones

Historias de un autobús


cam.nando al trabajo
“El viento es capaz de arrancar las ramas de los árboles, lanzar contenedores de basura y macetas o incluso derribar paredes. Pero la vida sigue. Puede que el muro que rodea al pequeño polideportivo por el que paso a diario para dirigirme al trabajo no aguantara la fuerza del viento, pero eso no impidió que los trabajadores lo levantaran de nuevo los días siguientes. De los ladrillos brotaban barras de acero de forjado coronadas por cabezas de plástico bermellón.

El viento es capaz de arrancar las ramas de los árboles, pero también de hacer brotar en mitad de la ciudad un campo de…”

Amapolas de metal

Historias de un autobús


Esperando el d.ec.ocho
“A veces el paisaje urbano siente envidia del paisaje rural, y los elementos cotidianos de la ciudad se agrupan imitando a la naturaleza. Frente a mí, un grupo de rastrillos de palo verde y púas rojas han imitado un ramo de flores, asomándose de unos cubos de barrendero que hacían las veces de brillantes jarrones”

Todo vale. 

[Arte: El genial Banksy]

Historias de un autobús

cam.nando
“Esta semana he sido adoptado por mi hermana. Es una gozada poder llegar a la Universidad en apenas veinte minutos, andando, sin tener que padecer el 18. De camino me he encontrado un improvisado campo de tiro con arco. He tensado un arco imaginario y he disparado una flecha ficticia qué por supuesto ha acertado… en la diana”

 
Debería practicar tiro con arco :P

Historias de un autobús

A bordo del d.ec.ocho

El gorro hambriento
“Fue una fría mañana, una de esas mañanas de otoño que se adelantan a su fecha. Desde la ventanilla alcancé ver a una chica que tenía problemas para calarse un divertido gorro de lana mientras el bus frenaba en su paraba. Al llegar a la Universidad, le faltaron manos para sostener sus cosas, aguantar el equilibrio y recolocarse el gorro. Fue Inebitablemente devorada por su propio gorro. Parecía una seta simpática…”

El autobús demoniaco (Especial Halloween)
“La mujer se acercó a la puerta del autobús con paso tranquilo y sereno a pesar del sueño. Las puertas comenzaron a abrirse lentamente. Ella hizo ademán de salir, cuando de pronto la puerta se transformó en una gigante mandíbula roja que se cerró con violencia. El próximo iba a ser yo…”


buuu, que miedo.